Subirme a un forwheel quien yo?. No creo. Eso dije cuando me propusieron que manejara una de estas máquinas con el propósito de recorrer la provincia de Samaná de manera aventurera y diferente. Aunque tengo experiencia conduciendo motores saltamontes, me subí a aquella potente máquina un poco escéptica. Esperé las explicaciones del instructor y dueño del Motor Rent para mi seguridad y de todas las personas que estaban a mí alrededor.
Mis compañeros de aventura, muertos de la risa, no podían creer que una mujer que maneja un motor DT125 le tuviera miedo a un forwheel así que, por honor, tomé la moto seguí las instrucciones y la máquina se comenzó a mover.
Después de un par de vueltas por las polvorientas calles del pueblo de Las Terrenas le tomé el "piso" y me olvidé de las vicisitudes previas.
Me di cuenta que conducirlo era como si manejara un carro, tiene cuatro cambios la diferencia radica en que el acelerador y los frenos están colocados en el mismo manubrio y fuerza del motor puede hacerte perder el equilibrio, eso si vas a gran velocidad.
Me sorprendió ver la facilidad con que adolescentes de 14 y 16 años pasaban por mi lado a toda prisa en esas supermáquinas todo terreno.
Mis amigos de aventura sólo decían: "debes practicar un poquito más y te convertirás en la Michael Schumacher del forwheel.", bueno no tanto así, les contesté.
Con el paso de las horas en el pequeño pueblo mi destreza en la moto era increíble! Adquirí la confianza suficiente para bajar desde Las Terrenas hasta Santa Bárbara de Samaná, la "capital" de la provincia de las ballenas jorobazas para disfrutar de la suave brisa fresca del Malecón y observar la hermosa postal que muestra el azulado mar debajo de los característicos puentes de Samaná.
Ya en ese increíble malecón, nos desmontamos para extender las piernas y caminamos hasta el muelle para ver llegar a los viajeros que regresaban desde Sabana de la Mar y, al mismo tiempo, saborear de un apetecible pan de yautía amarilla que nos ofertaba una amable señora.
Luego de esa "hartura" decidimos seguir transitando por el pueblo y llegamos a la iglesia de los negros libertos que llegaron a Samaná desde Filadelfia, Estados Unidos, y donde aún queda un puñado de los descendientes de esa prole. Los samaneses la conocen como la "churcha", lenguaje aplatanado de church, que significa iglesia en inglés.
Dimos unas vueltas en el cálido pueblo y regresamos a Las Terrenas por la carretera de El Limón. Este trayecto es más largo pero más seguro debido a que no tiene precipicios y las curvas son menos peligrosas que hacer el viaje por el municipio de Sánchez.
Ya en Las Terrenas fuimos a entregar las poderosas máquinas al Moto Rent y seguir nuestra diversión de otra manera: a pie.
Toma nota:
Conocer un pueblo va más allá de instalarse en un hotel y disfrutar de dormir y ver televisión. Simplemente, es salir y vivir la experiencia de cosas nuevas por eso te recomendamos que te atrevas a romper la monotonía y lánzate a la aventura!.
Antes de contratar un forwheel tienes la oportunidad de pedir una prueba para conocer tus destrezas con estas máquinas, pues pueden resultar peligrosas sino tomas las medidas de seguridad.
Superada la prueba, necesitas tener cédula o pasaporte en caso de ser turista extranjero.
Llenar un formulario en el que, otras cosas, te comprometes a cubrir parte de los daños de causados en un accidente.
Es importante leer detenidamente todos los puntos de los contratos y/ o formularios para que no tengas sorpresas.
En las calle principal de Las Terrenas existen diversos lugares de alquiler para estas motos, siempre es bueno observar varias opciones.
Para realizar esta travesía es fundamental llevar:
* Ropa cómoda
* Cámara fotográfica
* Lentes de sol
* Protector solar
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